Sinfonía

Desde el útero hasta la tumba todo lo ocurrido se alinea en armonía para crear una pieza única en la que cada instante sigue perfectamente al anterior de una forma espontanea y a la vez inevitable.

Una sinfonía compuesta de alegros y adagios que se necesitan los unos a los otros y componen una compleja y deliciosa trama en la que el curso nunca se detiene y nunca erra.

En vez de apreciar esta ineludible obra maestra, llamo perfección a mi limitada y caprichosa noción de lo que debería ser y tacho de imperfecto todo lo que no corresponde a mis expectativas, sin comprender que ellas violan las leyes armónicas que gobiernan el devenir.

Esta es la causa última de mi sufrimiento.