Putrefacción

La putrefacción y la ranciedad son las que hacen que este mundo sea real y esté vivo. El suelo estéril de un hospital está inmóvil y muerto. La vida en dicho lugar, lo orgánico, se encuentra en los quejidos y en el dolor de los enfermos y no en el frío alcohol, en los escalpelos o en las abstractas moléculas prescritas.