Perdido

Tengo un dolor profundo en mi corazón. Después de 43 años entiendo que no soy feliz.

Me siento mediocre, haciendo algo que no me interesa, siguiendo los sueños de otro porque los míos no los encuentro y los he substituido por reconocimiento y ego.

Esclavo de un estilo de vida, de una rutina, de lo que otros van a pensar, responsable por el destino de tres bellas almas que no tienen la culpa de mi confusión.

No se que hacer, atrapado en un lugar extraño, sólo, sin amistades, sin mis padres, sin mi hermana.

Tratando de jugar el juego del éxito por otros y no viviendo por mi mismo, aterrado de ser juzgado.

La verdad, hace tiempo lo entendí, pero el dolor de aceptar que estoy totalmente perdido me hizo ignorar mi corazón.

No se que hacer, a donde ir, aterrado de herir a los seres que amo, a mi divina Mary y a mis dos chiquitas, que no son responsables por mis inseguridades, mis miedos y mis errores.

Me encuentro perdido en un bosque oscuro, no porque no encuentre el camino, sino porque nunca supe para donde ir.

Siempre confié en la vida, en que todo va a salir bien, en la bondad del universo, pero hoy, aterrado, me gustaría pedir ayuda y no se a quien, pues a mi alrededor, veo a los demás en su día a día, sumidos en mi mismo terror, fingiendo igual que yo.